Esta semana desde MyM alzamos la voz para unirnos a la campaña #NoMoreMatildas, impulsada por la Asociación de Mujeres Investigadoras y Tecnólogas (AMIT).

En nuestra publicación en el Boletín del 20 de marzo de 2020 reflexionábamos sobre el silencio que sufren las mujeres matemáticas en los libros de texto, y sobre la importancia de ofrecer modelos femeninos con los que nuestros y nuestras jóvenes se sientan identificados e identificadas. Esta brecha de género que se continúa reproduciendo en el ámbito de la educación es especialmente preocupante. Así, observamos trabajos como el de Inmaculada Gutiérrez, “Mujeres inventoras, mujeres ingenieras” (2017), que ilustra las deficiencias en la enseñanza de las contribuciones de las mujeres inventoras en nuestra historia, aportando datos, reflexiones y materiales para incorporar en el currículum de secundaria de tecnología. Con respecto a esto, en el Boletín del 11 de diciembre de 2020, recogimos una serie de recomendaciones realizadas desde el proyecto Towards Women In Science and Technology (TWIST), donde precisamente destacamos la importancia de:

“Exponer las contribuciones de hombres y mujeres en los avances de la ciencia y la tecnología. Especialmente, brindar a las niñas la oportunidad de identificarse con mujeres exitosas para ayudarlas a desarrollar su autoestima y percibir la sensación de que “no están solas” en un entorno masculino. Usar también los modelos contemporáneos procurando invitar al aula a mujeres científicas que se dediquen a campos tradicionalmente considerados masculinos.”

Es precisamente por esta necesidad de avanzar hacia un mundo coeducativo por la que aplaudimos con especial entusiasmo el lanzamiento de la campaña #NoMoreMatildas. Esta iniciativa nace para denunciar el denominado Efecto Matilda “en honor a Matilda Joslyn Gage, la primera activista en denunciar la injusticia que ha ignorado, de forma sistemática, los hallazgos de brillantes científicas a lo largo de la historia” tal y como señalan en su web.

Su principal objetivo es recuperar a nuestras grandes “Matildas”, nuestras científicas y tecnólogas, y darles la voz y la presencia que se merecen en los libros de texto. Al igual que hemos venido señalando en nuestros artículos, desde AMIT mantienen la convicción de que la falta de referentes femeninos tiene un impacto negativo en las aspiraciones profesionales de las niñas, a las que durante muchos años se les hizo pensar que la ciencia era cosa de hombres.

Así pues, han lanzado una campaña con recursos que, a través de los hallazgos y las aportaciones de “Matildas” de diversas especialidades, pretenden luchar contra esa brecha de género y despertar las vocaciones científicas de nuestras futuras generaciones. Aunque aquí los mencionamos muy brevemente os invitamos a descubrirlos en su web:

  • Anexo para libros de texto, elaborado por AMIT y Mujeres con Ciencia. Un documento que ilustra la vida de mujeres pioneras y pensado para incorporar en los libros a partir de quinto de primaria.
  • Cuentos ilustrados, que nos invitan a reflexionar cómo hubiera sido la vida de algunos científicos en caso de haber sido mujeres.

Muchas gracias por vuestro trabajo AMIT, como señaláis:

NUNCA ES TARDE PARA INSPIRAR